Resumen
Jon Kraayenbrink es un emprendedor argentino que lleva dieciséis años viviendo en Polonia y que creó AI Selfie, una IA que convierte tus selfies en fotos de perfil profesionales, y Skills Agentes, sin tener ningún conocimiento de programación. Antes del software venía del mundo físico: montó una empresa de importación que exportaba mates y accesorios desde Argentina a Europa, y le fue bien, pero llegó un punto en que se sintió limitado y quiso algo que escalara de otra forma.
El origen de AI Selfie no fue un plan de negocio, sino un plan B. Después de dejar la empresa hizo un máster en datos e inteligencia artificial con la intención de que alguien lo contratara, y no lo consiguió: su perfil caía en una zona gris, demasiado junior para unos puestos y demasiado senior para otros. Mientras estudiaba iba practicando con generación de imágenes, así que decidió empaquetar lo que sabía en un producto que le sirviera de portfolio para enseñar en las entrevistas. En el mejor de los casos, además, le daría algún ingreso. Pasó lo segundo, y empezó a monetizar desde el primer día.
La parte que más cuesta replicar no es la técnica, sino la decisión de contarlo. Jon explica que con su negocio anterior nunca habló de números ni de resultados, y que con AI Selfie hizo lo contrario: lo anunció en LinkedIn cuando nadie sabía en qué estaba trabajando. Ahí encontró su canal, porque su producto resuelve justo el problema de quien está construyendo una marca personal en esa red. Se formó un bucle de crecimiento en el que cada usuario compartía sus propias fotos generadas, eso traía tráfico nuevo, y ese tráfico volvía a convertir.
Sobre el cómo, su enfoque es deliberadamente modesto. Trabaja solo y no viene del lado técnico, así que descarta construir un CRM o un SaaS grande y se concentra en aplicaciones simples que resuelvan un problema concreto y que él pueda mantener y operar sin ayuda. Su método consiste en apoyarse en los modelos para todo: plantear el problema, insistir y llegar a una solución. También cuenta cómo el entrenamiento del modelo pasó de tardar entre quince y treinta minutos a ser prácticamente instantáneo, y por qué acabó lanzando un curso donde explica su mentalidad y sus procesos para crear productos.
Hoy con la IA, todas estas herramientas que están saliendo todos los días, la verdad los no técnicos ya no tienen excusa para crear algo.