Resumen
Daniel Peris vuelve a Modo Founder un año después de su primera visita. Entonces estaba lanzando LLM Pulse, su herramienta de monitorización y optimización de la visibilidad de marcas en las respuestas de la IA, y hacía sus primeras llamadas de venta. Hoy, con un equipo de solo tres personas, acumula más de 600 demos, crece a doble dígito mensual y tiene un ARR que, en sus palabras, está más cerca de las siete cifras que de la media de las seis.
El grueso del episodio es su funnel de captación al detalle. Los leads llegan por LinkedIn (la página corporativa más las marcas personales de Dani y su socio Esteban Castells), por SEO y por GEO —son su propio primer usuario: usan LLM Pulse para hacer crecer LLM Pulse en las respuestas de la IA—, además de recomendaciones y contactos directos. Prácticamente no hacen outbound, y la publicidad la usan solo para proteger su marca: probaron Google Ads con keywords genéricas y no funcionó, con CPCs altísimos compitiendo contra presupuestos ilimitados.
A partir de ahí, el reparto está equilibrado: alrededor del 50% de los usuarios entra solo al trial de 14 días y el otro 50% pide demo primero, aunque los clientes más grandes siempre entran por demo. Dani explica su método: escuchar mucho al inicio para entender el dolor del lead, reenfocar la demo sobre su propio proyecto, cerrar el inicio del trial durante la llamada y hacer un seguimiento constante después. Ese seguimiento es innegociable —ha llegado a enviar siete emails seguidos antes de recibir respuesta, y le han dado las gracias por insistir. Las demos convierten entre un 40 y un 50%, precisamente porque quien las pide ya viene interesado.
El episodio también entra en cómo ha cambiado el SEO con la IA. Su tesis: en la visibilidad dentro de las respuestas de los LLMs pesa mucho más lo que dicen otros sobre ti que lo que dices tú sobre ti mismo. El GEO, para él, es construcción de marca: sitio web y contenidos sí, pero también redes sociales, foros, comunidades y UGC. Y un aviso práctico: con el GEO se pierde la atribución, así que hay que preguntar directamente a cada cliente cómo te conoció. Su cliente más grande llegó por ChatGPT.
Cierra con dos decisiones que considera clave. La primera, comunicar en inglés desde el día uno: eso les abrió Estados Unidos —hoy su mercado principal, con tickets bastante más altos— sin haber atacado ningún país en concreto. La segunda, no apostarlo todo a un canal: combo de todo, siempre, probando constantemente y asumiendo que lo habitual es que la mayoría de cosas no salgan.
El que no intenta nada y no hace nada no fracasa nunca, y el fracaso es el mejor de los másters.